EXHUMADOS DOS GUERRILLEROS EN HUELAMO
29 - OCTUBRE - 2006
El domingo 29 de octubre concluyeron con éxito los trabajos de exhumación de dos guerrilleros en Huelamo. Antonio Millán Cabrera a estas horas ya se encuentra con su familia en Puebla de Alcocer, provincia de Badajoz. La familia tuvo noticia del paradero de sus restos solo hace un año, y desde entonces su hermano, tristemente fallecido el pasado mes de mayo, empezó a intentar recuperar sus restos para que reposaran con su madre en el pueblo. Tras el fallecimiento, fueron sus sobrinos Antonio y Luisa Millán los que se ocuparon de las gestiones, que ahora culminan. Queda así cerrada para siempre otra herida, sesenta y un años y medio después, y a partir de ahora su familia le honrará y recordará en su pueblo, como hacemos todos.
Pese a contar con información aportada por testigos de Huelamo y saber la localización de los restos, las labores de exhumación, dirigidas por Ángel Fuentes Domínguez, asistido por la arqueóloga Raquel Aliaga ambos de la Universidad Autónoma de Madrid, resultaron dificultosas dada la naturaleza del terreno, un gredal, que impedía que los trabajos avanzaran al ritmo previsto, al tiempo que ralentizaban el trabajo de revisión detallada de la tierra, al no poder cribarse esta. Otro factor que complicó la excavación fue la presencia de otros restos en un estrato superior al del guerrillero, respetándose éstos escrupulosamente exhumando parte de ellos a través de un túnel consolidado bajo estos. Una vez finalizada tan ardua tarea, se llevó a cabo el proceso de identificación, gracias a la información facilitada por la familia, tenía una herida de la Guerra Civil en la cabeza, junto a un ojo.
Para nuestra sorpresa, descubrimos que el segundo guerrillero exhumado no era Joaquín Pérez de Granada, ya que la información forense de que disponíamos no coincidía con los restos a identificar, ni por edad ni por las evidencias óseas de la causa de su muerte. De esta manera resultó ser el guerrillero Federico Gallega García, de 48 años y natural de Venta del Moro (Valencia) que había sido abatido por la Guardia Civil en un enfrentamiento en el término de Huelamo en 1949. El equipo técnico supone que los restos de Joaquín debieron ser afectados al producirse dos enterramientos posteriores en los años sesenta.
Tras finalizar todo el proceso dimos sepultura a los restos de Federico, al entierro asistieron expresamente vecinos del pueblo, así como un concejal del P.P. del ayuntamiento y el juez de paz de la localidad, acompañando al equipo de excavación de ARMHCUENCA y a los familiares de Antonio Millán. El presidente de ARMHCUENCA recitó el poema de Blas de Otero Me Llamarán, concluyendo así la jornada con un aplauso en honor del difunto.
Hemos de hacer mención especial a la calidez con que las gentes de Huelamo nos han acogido este fin de semana de duro trabajo. Tanto el Alcalde como un concejal, así como la presencia del Juez de paz, han sido una compañía constante, colaborando en todo momento. Igualmente varios vecinos del pueblo nos donaban su memoria, grabándose testimonios que han sido de vital importancia para el buen resultado de nuestro trabajo. También, valorar la generosidad del ayuntamiento del Partido Popular con la cesión de un terreno para enterrar con dignidad a Federico, y así reintegrarlo a nuestra sociedad y que quede claramente localizado por si su familia lo reclamara. Creemos que es éste un hecho importante, que cuando impera la sensatez y el buen hacer, los resultados son obvios, en esta labor de derechos humanos que lleva a cabo ARMHCUENCA.
Así se pone algo se sosiego en los ánimos, y a su vez algo de equilibrio en esta, tan desequilibrada, memoria histórica nuestra, dando dignidad a aquellos que murieron defendiendo los derechos que todos asumimos como propios en nuestra democracia.
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