Nota de Prensa

                                         EXHUMACIÓN ARCOS DE LA SIERRA

 Tras un fin de semana de duro trabajo los restos de Julián Antón López “El Valencia” y de su compañero de guerrilla “Navarro” reposan en el cementerio de Cañizares y Arcos de la Sierra respectivamente cincuenta y seis años después de que fueran abatidos por la guardia civil, en un corral que era el cementerio civil del antiguo cementerio de Arcos.

 La exhumación ha sido compleja dado lo irregular del enterramiento y la gran profundidad de la fosa, al ser literalmente tirados en ella y tapados por el tablón en el que estaban expuestos, sobre el cual se echó la tierra, dejando los cuerpos en hueco. A pudrirse la madera la tierra y piedras cayeron, removiendo unos restos que ya tenían una  colocación aleatoria resultado de la caída. Esta actuación se ha realizado por un equipo de 14 personas, técnicos y voluntarios, doce de los cuales son parte del equipo que trabaja en la exhumación de las fosas de la Cárcel de Uclés, dirigidos por el arqueólogo Ángel Fuentes. Numerosos vecinos de Arcos  y de pueblos cercanos se han acercado al lugar durante los trabajos, siendo de especial ayuda los testimonios de varios habitantes de Arcos que estuvieron presentes en mayo de 1950 cuando los hechos tuvieron lugar.

 No podemos dejar de expresar nuestra gratitud ante la la admirable actitud del ayuntamiento de Arcos de la Sierra que no solo ha autorizado y respaldado este acto humanitario de justicia aplazada, sino que también ha cedido un lugar en el cementerio donde enterrar los restos del guerrillero no reclamado, reintegrándolo así a la sociedad.

 

“No se puede edificar la paz sobre el vacío histórico y la desmemoria.

¿Qué vamos a contarles a nuestros hijos si se les da la razón en parte a los que han matado y aterrorizado para obtener fines políticos? ¿Quién escribirá la memoria de estos años?

Las víctimas, su voz, su memoria, su dignidad, su petición de justicia no pueden ser moneda de cambio […]

Cualquier tentación de impunidad social, política o judicial debe ser rechazada. Y las víctimas están especialmente legitimadas para denunciarlo.”

 No podemos estar más de acuerdo con esta cita, que resume nuestros fines y trabajo en pos de la recuperación de la memoria y dignidad de las víctimas del franquismo con meridiana claridad. Son los puntos 4, 6,7 y 10 del decálogo de la fundación de víctimas del terrorismo leído por su presidenta tras reunirse en la Moncloa con el presidente Zapatero.

 En este 2006, año de la memoria histórica, 75 aniversario de la proclamación incruenta de la II República, origen de la democracia española, cincuenta y seis años después de la muerte de su padre, Rosario Antón podrá  honrarlo y visitarlo con la misma dignidad y normalidad que cualquier ciudadano de este país.

 Concluimos con el final de un romance que ha escrito uno de los voluntarios, M. Martínez, y que se leyó en el entierro de uno de los guerrilleros en el cementerio de Arcos ayer domingo:

 

Los Bajan con una mula

Al corral de los ahorcados

Con la orden “que los maquis

No se entierren en sagrado”

 

Esta es la historia señores

Del Valencia y de Navarro

Que luchando por ser libres

Siempre serán recordados.